Tendencia Vital

Sabiduría práctica y belleza del ser sin ser moda.

Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá de los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

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Comentario de Lana el octubre 21, 2012 a las 1:51pm

"Dos almas no se encuentran por casualidad", ni se separan sin haberse enriquecido de alguna manera.

Corto, preciso y precioso el escrito.

Comentario de Carlos Costa el octubre 19, 2012 a las 1:22pm

Chance, Victor: gracias a Ustedes por compartir esos momentos mágicos, codificados...que nos dejan señales.

Poder rescatar el preciso mensaje en el instante, suele ser lo más difícil por lo prejuiciosos que somos.

En general, el click lo recibimos por explicación de  terceros o reflexionando con el tiempo al tomar algo de distancia del caso.

Y es el tiempo el que hace que encajen todas las piezas  de una  rutina personal por la que venimos transitando y hace al honor de estar vivos. Abrazos

Comentario de Víctor el octubre 19, 2012 a las 6:39am

Antes de ayer estaba paseando por el Parque del Buen Retiro Madrileño, y en mi camino vi de lejos a 2 hombres negros sentados en un banco y uno de ellos mirándome. Yo estoy acostumbrado a que 10/10 me ofrezcan hachís, así que desde lejos le hice un gesto de negación con la mano. Pero siguió mirándome así que cuando pasé por delante suyo y le dí la espalda (me sentía incómodo mientras tanto), me preguntó:

-¿Qué tal?

Entonces mi gesto tenso se transformo en una sonrisa, y sentí calor en mi corazón.

-Muy bien.............. ¿Y tú?

-Aquí, tranquilo.

-Me alegro

Luego me pidió un cigarro cuando iba a irme, casualmente llevaba 3 días  que había dejado de tener tábaco a mi alcance, pero ese día estaba nervioso porque operaban a mi tío de su cáncer de pulmón, y había comprado uno. Se lo dí, por supuesto, y les explique lo difícil que estaba siendo dejar de fumar. 

Dejar de ver humo negro que envicia mi relación con los demás. No fue casual.

Comentario de CHANCE el octubre 19, 2012 a las 6:23am

A veces los encuentros son... tan sin explicación o directos que aunque duren apenas unos segundos de tu vida nos dejan huella en el alma para siempre.

Recuerdo una vez cuando se me acercó un mendigo, alguien que desde lejos vi acercarse directamente hacia mí así que yo esperaba el pedido de limosna o cualquier cosa rápida y precisamente estaba en un momento de mi vida importante, muy importante, acababa de vivir una experiencia única que se salía de toda lógica o norma dado como funciona esta sociedad, era como si Dios hubiera estado presente volviendo todo del revés en un acto reglado de justicia y normas y la verdad es que necesitaba unos minutos para reflexionar antes de meterme en la marabunta del transporte público para volver a casa, así que, viendo que ese mendigo se acercaba directo me dije para adentro lamentándome: "Por favor, ahora no, con la cantidad de gente que hay aquí y viene directo hacia mí..." Así que mi actitud fue de desear que terminara de acercarse cuanto antes para adelantarle que desviara su trayectoria y me dejara tranquila y lo más amablemente que pude le dije en cuanto se acercó: "Perdona, no sé qué me vas a pedir pero ya te adelanto que no puedo ofrecerte en estos momentos nada, lo que más necesito es estar tranquila y sola, así que si no te importa, continúa tu camino por favor y créeme que lo siento, no puedo en estos momentos, respétame". Entonces esa persona, con ojos profundos que trascendían la simple mirada, como si me conociera realmente bien, con profundo amor, comprensión y significación hacia mí, me dijo: "Te comprendo y así lo haré, pero déjame decirte una sola cosa: Estás equivocada, no venía a pedirte, sino a regalarte..." Eso me descolocó completamente, no me lo esperaba, así que permití que continuara hablando y prosiguió: "Verás, voy a recitarte una simple poesía, no la tengo preparada, es solo y exclusivamente para ti y saldrá de mi boca espontáneamente ahora. Después, dado que yo solo puedo hacer estas cosas en el instante... esperaré a que esa tienda que ves aquí abra para comprar un lápiz y papel y así poder escribirla como regalo para mí que tú me has brindado y por lo que te doy mis gracias sinceras de antemano" Y comenzó su poesía.

¿Qué decir? Lo primerito que hizo mi mente es decirme: "Verás, este hombre te soltará una poesía muy bonita y adornada pero genérica en la que podría encajar cualquiera a quien se la recite, seguro que este tipo va así por el mundo porque de alguna manera le funciona mejor que pedir directamente la limosna así que tarde o temprano terminará pidiéndote algo a cambio... ten paciencia... te ha tocado la china" Así que armada de paciencia y totalmente escéptica comencé a escuchar lo que recitaba deseando que acabara cuanto antes. Hacia el tercer o cuarto verso me quedé de piedra... me estaba recitando la experiencia que acababa de vivir, y en verso!!! Me estaba contando cómo me sentía en esos momentos, y en verso!!! y no tuve la menor duda que efectivamente no era una poesía genérica... para nada, la experiencia no la voy ahora a compartir pero los datos que contenía no daban lugar a alguna duda!!! Para nada se trataba de una experiencia normal tipo amor-desamor o cosas del estilo, era algo por lo que no todo el mundo pasa en esta vida y él me lo estaba clavando... y en verso!!! Acto seguido se quedó esperando en la puerta de la tienda y se despidió muy amablemente. Sus ojos eran profundos, muy profundos, te perdías en ellos y su poesía me llegó al alma, me explicaba la experiencia, cómo me sentía y el gran regalo que eso me había reportado y que tenía su "por qué" aunque ahora no fuera del todo consciente, luego, terminaba bendiciendo que estuviera en el mundo y admirando mi belleza interior. La verdad es que todavía me quedo sin palabras...

Un ínfimo encuentro que guardaré toda mi vida... hay verdaderos sabios realizando un servicio  tan humilde que se han desprendido hasta del reconocimiento y de todo lo material de esta vida abandonados por y para este mundo.

Ningún encuentro es casual, por ínfimo que parezca, siempre hay un intercambio único en ambas direcciones que debía suceder. Por eso es que ahora en cada cruce de caminos en mi vida voy abierta y consciente del dar y recibir. Todos los encuentros te ofrecen la posibilidad de brindarte de alguna manera y a la vez todos reportan algo para ti. Por eso la importancia del compartir, siempre hay un regalo para todos los intervinientes tras ello, seamos conscientes o no.

Gracias Carlos, me has evocado este mágico momento.

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